domingo, 29 de diciembre de 2013

Hágase la Luz Quinta Parte 7

Continuación...Quinta Parte Entrada 7
En mi 1er año de graduado cursé el 3er y último año docente de la Carrera superior de Inglés y el 1ro de Septiembre de 1974 me otorgaron el Carnet de Miembro de la Unión de Jóvenes Comunistas. Claro, en aquella época, yo había tardado mucho en ser comprometido a pertenecer a dicha organización. Tuvieron en cuenta para semejante “distinción” el hecho de que durante los dos primeros años de mi carrera mis compañeros me había elegido delegado de mi grupo y monitor; así como que había participado en todas las movilizaciones “voluntarias” para la agricultura, que reconozco que no fueron pocas; además había realizado todas las guardias de la Defensa Civil que con un rifle debíamos hacer todos los meses en diferentes puntos de importancia en la Universidad. Igualmente contó el hecho de haber sido seleccionado como alumno ayudante el tercer y cuarto año de mi carrera, por mis notas sobresalientes, así como por mi conducta y disciplina, impartiendo mis clases con calidad y sin ningún señalamiento negativo. En la Emulación Socialista, instrumento de incitación y control a las actividades convocadas por el gobierno, obtuve todos las distinciones otorgados durante los cuatro años de carrera. A partir de entonces, de mis escasos 136 pesos de salario al mes debía deducir algo para la cotización mensual, y de mi escaso tiempo libre, de igual forma debía sacar unas cuantas horas para las reuniones y actividades de la organización comunista, a cambio no sólo garantizaría mi permanencia en la Educación Superior, sino que los pocos beneficios que podrían surgir serían priorizados para la militancia. Lógico, de otra forma pocos cubanos hubieran sido militantes. Y sólo pondré un ejemplo; para comprar un reloj ruso de pulsera, primero debía ser elegido en una asamblea de trabajadores.
                                                                                 Continúa...

sábado, 28 de diciembre de 2013

Hágase la Luz Quinta Parte 6

Continuación...Quinta Parte Entrada 6
La carrera se estudiaba en la Universidad Central "Martha Abreu" en la antigua Provincia Las Villas. Me graduaría primeramente en 4 años como Profesor Básico de Español e Inglés, lo que me capacitaría para impartir clases en Secundarias Básicas, y luego, realizando otra carrera de 4 años más alcanzaría la categoría de Profesor Superior de Inglés. Me dediqué a estudiar con disciplina y dedicación y al terminar el primer año separaron las especialidades, y yo, lógicamente, escogí Inglés. Cuando terminé el segundo año de la carrera me seleccionaron para Alumno ayudante, lo que significaba que mientras mis compañeros iban para diferentes Escuelas Secundarias (en el campo la mayoría), a impartir clases durante el tercer año como Práctica total, yo realizaría dicha práctica en la Universidad Central. Entonces me hicieron un arreglo en el Plan de estudio, y cursé el 4to año de mi Carrera. Al siguiente año realicé el 3er año (que era de práctica solamente) a la par de mi 1er año de superior. En 1973 me gradué y me seleccionaron para quedarme como Profesor de la Universidad con la categoría docente de Técnico Auxiliar de la Docencia en Idioma Inglés; claro, no sin antes trabajar durante quince días muy “Voluntario” en la construcción de la Universidad de Camagüey, en la Brigada 50 Aniversario de la F.E.U.
                                                         Continúa...

viernes, 27 de diciembre de 2013

Hágase la Luz Quinta Parte 5

Continuación...Quinta Parte Entrada 5
Y como los estudios son así de “Gratis” en Cuba, decidí tomar la carrera que el Gobierno me permitió estudiar dentro de la esfera de mi vocación por los Idiomas. En fin de cuentas, de esta forma no sólo aprendería el idioma inglés que tanto me gustaba, sino que, como en el momento de recibir la planilla de la beca me encontraba recogiendo Café en las Montañas del Escambray, cumpliendo así los 45 días de Trabajo tan “Voluntario” en el campo que anualmente los estudiantes Secundarios y Pre Universitarios debíamos realizar para el gobierno, lo interrumpía de inmediato. Y además, por hacerme Profesor, el Gobierno me eximiría de pasar el Servicio Militar Obligatorio que es una pérdida total de tiempo para la mayoría de los jóvenes en Cuba. Créenme que hoy me avergüenza tanta mentira para sobrevivir en mi país; pero los Castros nos las han exigido siempre, y ellos han sido ejemplo, con sus escuelas con 100% de promoción y calidad, sus cortadores de caña que cortaban más que una combinada, o con el país más culto del mundo, etc.
                                  Continúa...

jueves, 26 de diciembre de 2013

Hágase la Luz Quinta Parte 4

Continuación...Quinta Parte Entrada 4
A los doce años de edad, cuando inicié mis estudios Secundarios, comencé a dudar del carácter gratuito de la educación, pregonado por el gobierno. Todos los domingos debíamos realizar trabajo voluntario en la agricultura para ir ganando puntos para merecer las futuras becas, y una vez cada año de secundaria me vi obligado a permanecer internado durante 45 días en la llamada Escuela al Campo, con la única finalidad de trabajar en actividades agrícolas, en parajes apartados, y en barracas que no cumplían las más elementales normas para la vida cotidiana. Los que no cumplíamos con este requisito no podíamos continuar nuestros estudios. Sin embargo, cuando en 1969 solicité una beca para hacerme intérprete de idioma inglés, tuve que conformarme con estudiar para profesor de inglés, pues a pesar de mis buenas notas en general y haber sido monitor de inglés en los dos últimos años de secundaria básica, al parecer mi integración revolucionaria no era convincente para relacionarme con extranjeros durante la labor de interpretación; entre otras cosas, quizás, porque me gustaban Los Beatles con John Lennon, mucho antes de que se colocara una estatua en su honor en la calle 17 del Vedado, en Ciudad de la Habana. O quizás porque era hijo del dueño de un pequeño bar, expropiado sin la debida indemnización.
                                                                                                            Continúa...

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Hágase la Luz Quinta Parte 3

Continuación...Quinta Parte Entrada 3
El trabajo “voluntario” en Cuba era en la práctica obligatorio, como lo era pertenecer a las organizaciones de masas diseñadas por ellos y para el bien de ellos, o ir a pelear a Angola, o aceptar un cargo político, o un determinado trabajo, o tarea que diseñaran para “su conveniencia”. Pues la negación a sus designios conllevaba inexorablemente, a la corta, a la larga o a ambas una contundente represalia. Represalia que en una isla unipartidista, dictatorial, y con un gran número de prohibiciones, restricciones y limitaciones, permitirían comprender la pasividad, indiferencia, tolerancia y doble moral de todos los cubanos.
                                                                                                                                                 Continúa...