sábado, 4 de enero de 2014

Hágase la Luz Quinta Parte 11

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A la par con mi trabajo como Documentalista y Traductor de Documentos Técnicos en la Empresa Glucosa de Cienfuegos, en 1983 cursé y aprobé el 1ro y el 2do nivel de Idioma Ruso en la Escuela Nocturna de Idiomas “William Shakespeare” de Cienfuegos. Este mismo año fui electo Secretario General de la Sección Sindical de Administración, y en el 1984 pasé a ocupar el cargo de Finanzas en la Sección Sindical de Producción, representando a los trabajadores en todos sus reclamos y necesidades de justicia. Y ese mismo amor por la justicia, que me llevó un día a negarme a participar en un acto de repudio, que prácticamente selló mi expulsión de la Educación Superior; en 1985 me hizo matricular la Carrera de Derecho en el Instituto Técnico Superior de Cienfuegos en la modalidad de Cursos por la libre; y en 1986, me impulsó a solicitar mi sustitución del cargo sindical, por problemas con el Director de la Empresa y el Secretario del Partido, debido a mi posición a favor de la justicia laboral y el bienestar de los Trabajadores en general. Como era de esperar, estos problemas llevaron a la Dirección de la Fábrica, con el visto bueno de su Secretario del Partido, a la racionalización indebida de mi plaza en Marzo de 1987, pues no podían tolerar en su fábrica un dirigente sindical justo y legal. Pero la premura de la represalia tomada hizo que cometieran el error de no coordinar dicha disponibilidad con el Ministerio de Trabajo, para la correspondiente compensación salarial; quedando en la calle, sin trabajo, y sin prestación de seguridad social alguna. Entonces me dediqué a fabricar vinos a escala artesanal y a tirar fotos en cumpleaños y bodas para poder mantener mi familia con un hijo más de 2 años y medio; y en mayo de 1987 realicé mi primera reclamación laboral al Consejo de Trabajo de dicha Fábrica. Su Fallo me favoreció, aunque sin ningún beneficio, pues la Administración apeló de inmediato; y el 7 de enero de 1988, a 9 meses después de estar yo sin trabajo ni compensación salarial alguna, fue que comunicaron oficialmente al Ministerio de Trabajo de mi Municipio Abreus la declaración de mi disponibilidad. Mi situación laboral seguía igual, por lo que continué con mis reclamaciones y denuncias, hasta que finalmente me tuvieron que pagar el año que duró el litigio más otro año de disponibilidad debida; mas nunca más me devolvieron mi plaza, que demostré que legalmente me correspondía.

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viernes, 3 de enero de 2014

Hágase la Luz Quinta Parte 10

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Fue difícil para mí darles a mis padres la noticia que había perdido mi trabajo de profesor; explicarles que fue resultado de un informe de una investigación, que la Seguridad del Estado cubano había realizado de mi vida privada; manifestarles que no apelaría la medida aplicada, porque era responsable de mis actos y de nada me arrepentía. Pero más difícil fue decirle a mi esposa, ahora con un niño de un mes y diez días de nacido (9 de septiembre de ese año 1980), que tendríamos que inventar, como decimos los cubanos, para poder mantenernos. Comencé a vender todo lo imprescindible, y el 5 de diciembre de ese mismo año comencé a trabajar en la Empresa Glucosa de Cienfuegos, como Técnico Documentalista y Traductor y 163 pesos de salario. Pero, para colmo, en Marzo de 1981, para mantener dicho trabajo tuve que laborar permanentemente en la Limpia de caña por dos meses.
En Agosto logré una licencia para participar en los IV Juegos Nacionales de Trabajadores como
jugador de Ajedrez. Mi economía era pésima, y lógicamente mis relaciones matrimoniales se debilitaron hasta que el 1ro de abril de 1982 el divorcio llegó. Comencé a salir a fiestas y parrandas con “amigas”, novias y ligues ocasionales que gracias a Dios me llevaron al matrimonio con mi actual esposa el 1ro de abril de 1983, coincidiendo con mi cumpleaños 29.
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jueves, 2 de enero de 2014

Hágase la Luz Quinta Parte 9

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Mis tres viajes al extranjero debieron preocupar a la Seguridad del Estado, y al año siguiente, 1980, luego del incidente en la Embajada del Perú y la crisis del Mariel, comenzaron a investigar mi vida privada. Mi vida pública era activa e intachable, como la de casi todos los cubanos. Desde el 21 de marzo de 1975 hasta el 14 de mayo de 1977, a la par con mi trabajo, había sido miembro de la Sección Superior de Atletas de la Universidad Central, en el equipo de Levantamiento de pesas, retirándome con una medalla de plata en los VII Juegos Nacionales Universitarios. En Octubre de 1975 había participado en el Ascenso a Caballete de casa “Por los caminos del Che”. En el curso 1976-77 había trabajado en la Filial Pedagógica “Alberto Delgado” en el municipio Villaclareño de Manicaragua, curso en el que además de Jefe de cátedra había sido orientador político del comité de base de la U.J.C. y en su Asamblea de Balance se me había otorgado una mención por mi trabajo eficiente. En los cursos 1977-78 y 1978-79 había pasado a trabajar a la Unidad Docente de Yaguaramas, Provincia de Cienfuegos, ocupando la jefatura de cátedra durante el 1er curso, y desempeñándome como orientador político de la U.J.C. Y en el curso 1979-80 me encontraba trabajando en la Filial Pedagógica de Cienfuegos siendo además ideológico del comité de base de la U.J.C. sin ningún señalamiento negativo en el orden laboral. Sin embargo, en Abril de 1980 en medio de la “Etapa de Profundización de la Ideología”, fui separado del cargo de Ideológico y limitado de derechos por seis meses, por haberle pedido prestado discos de música pop inglesa a un alumno mío de la especialidad de Inglés, que según ellos yo tenía problemas ideológicos, y por haberle tomado fotos a carátulas de discos de artistas pop extranjeros. Y el 16 de octubre de 1980, luego que el DSE enviara un informe de los resultados de sus investigaciones sobre mi vida privada, fui separado de la U.J.C. por dos años por haber incurrido en actos y actitudes, según ellos, de corte diversionista; y por la misma razón fui separado del Ministerio de Educación Superior con la aplicación de la Resolución No. 34, el 19 de noviembre del mismo año por conductas incompatibles con educación. El hecho es que el DSE había investigado que además de haberme negado a participar en un “Acto de Repudio”, a un compañero mío que se iba para los Estados Unidos, y haber justificado la salida del país de Paquito D`Rivera, yo había criticado la comida obrera, y había celebrado el modo de vida capitalista. Así como que había visto una Revista Playboy traída por un internacionalista de Angola, y me había dedicado a comprar artículos electrónicos rotos o con desperfectos, y luego de hacerlos reparar los había vendido a precios más altos obteniendo una ganancia extra; compensando así el ínfimo e injusto salario que devengaba. El mensaje fue claro: "La universidad es para los Revolucionarios".
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